viernes, 4 de febrero de 2011

Soneto a la Misericordia de Cristo


Mi mano de la tuya se ha soltado

y no es fuerza extraña sino las mías

que aún viendo en la cruz tus agonías

oculto a tu vista abrazo el pecado.


Mas de tus ojos oculto no he estado,

presto han caído lisonjas vacías

y en viéndome hundirme en tierras baldías

tus ojos benditos por mí han llorado.


Y apenas mi rostro vuelto a mirarte

y hallándote en vela por mí esperando

querello a mi corazón por no amarte.


Mas no se puede amar sino entregando

y por ti movido vengo a ofrendarte

que no he de bien amarte sino luchando.


Marcelo R.


¿Por qué Señor, por qué abandonas a tu hijo?

Sabes que te busco, mi corazón no se cansa nunca.

Y caigo.

Sabes que me vuelvo dócil a Ti, a tu plan.

Y caigo.

Mi corazón intranquilo busca el bien, busca la verdad.

Y caigo.

Voy corriendo tras de ti.

Y caigo.

¿Por qué Señor, por qué abandonas a tu hijo?

¿Por qué me abandonas Señor, no corro tras de ti?

Corro y corro.

Caigo.

Troto, troto

Caigo.

Camino, camino.

Caigo

Me arrastro y arrastro.

Caigo.

Caigo y caigo.

Caigo.

¿Por qué, por qué, por qué me abandonas Señor?

¿Acaso no estoy caído hacia Ti?

Dolor es el que siento en mi corazón, Señor…

El sabor amargo brota como el agua cuando un vaso se quiebra al caer.

Y acá, sólo, triste repito

¿por qué Señor, por qué abandonas a tu Hijo?

Y viene alguien y me detiene

¿qué haces ahí?

¿Por qué te burlas? ¿Por qué me detienes?

¿No ves que voy?... pero voy.

¿Pero estas en el suelo?

¿Yo? Pobre hombre alejado de Dios, no entiende nada de la vida,

no entiende de Dios.

Y su voz va desapareciendo.

Y ahí… alejándose se va el hombre,

Escucho sus pasos, serenos, tranquilos…

No quiero ver su camino, se va en otra dirección. No quiero voltear

pero el dolor es más fuerte…

Y volteo, y volteo, y volteo…

Y como un destello fulminante apareces

¿Por qué Señor me tenías abandonado tanto tiempo?

¿Acaso no sabes cuánto me duele?

Y en silencio señalas el camino.

Veo las huellas y no son las mías.

¿Qué tengo yo entonces para que me busques?

Nada, sólo tú… ánimo camina… arriba, arriba.

Y ahí, pobre, tan pobre, lleno de lágrimas en la mejilla me levanto

Con la esperanza de no olvidar mis pasos invisibles.

Con la esperanza de no olvidarme nunca de Ti Señor.

De pronto me doy cuenta que puedo volar.

Y resplandece mi rostro, estoy más cerca del Cielo.


Jose Luis C.

¡Debo Cambiarte, Mundo!


Mundo ingenuo
que crees poder vivir lejos de quien te creo,
Mundo que arrastras penas y mentiras,
que culturizas con muerte a las personas.

Mundo que crees ser astuto para disfrazar la desgracia en bondad,
que atas con cadenas de vicio a quien está débil.

Mundo oscuro,
cubierto de tinieblas,
que quieres iluminar a la gente con tu luz,
una luz falsa y finita,
que al terminarse ciega en abismos negros de terror.

Mundo que quisiste amarrarme a tu desgracia,
que me tentaste con máscaras malignas,
que me deseaste el peor mal dándolo como bien…

Mundo,
hay alguien que vino para estar cerca a nosotros,
quien me dará alegrías y verdades,
quien me ha elegido para construir la cultura del amor.

Hay alguien que es verdadera bondad,
quien es la fortaleza del débil,
quien me vistió con la armadura del amor
y me entregó la espada y el escudo,
es Él quien comanda mis filas.

Es Él quien da luz a los corazones,
quien enseña a amar en la verdad,
quien es luz eterna y me da vida,
quien me libera de las cadenas y me forma en virtud.

Mundo,
no has ganado nada,
la batalla recién comienza,
los corazones están naciendo fuertes,
el Señor Jesús me comanda
y la Virgen María me aconseja.

¡Te declaro la guerra!
¡Debo cambiarte, Mundo!

Jorge Armando V.

martes, 18 de enero de 2011

Notas de un traidor reconciliado, o historia de un enamorado


Notas de un traidor,

palabras de un reincidente ingrato,

intentos insuficientes y adormecidos

atrapados en un corazón cerrado,

santos impulsos acallados en la fatua adolescencia

que mi púgil viejo enemigo despierta.


¿Quién eres, Dios?

Quién eres Tú, detrás de este misterio escondido:

la vida y la muerte,

lo que es, lo que se alza y lo que se hunde,

lo que se expande y todo lo que no alcanzo,

lo que me lanza a lo inefable y me sorprende,

el mismo ser humano.


Tanto sin saber,

tanto desconocer.


¿Quién eres?,

revolucionario del amor,

pues te encuentro cual loco,

cuál necio amoroso,

que empeñado en sublevar mi alma,

abates las barreras que mi cerrazón levanta.


¿Quién eres?,

ahí escondido

detrás del velo prodigioso

que mis raídos ojos miran impedidos.


¿Qué puedo hacer sin ti?,

que en el humilde silencio

rompa mi indiferencia

y me lance hacia Ti.


Te necesito,

y en el universo

no cabe duda de ello,

lo constato con vigor,

como al hambre de pan,

como a la muerte.


Has cavado hondo en mi alma,

y allí haz dejado la tuya,

cual semilla originaria,

imagen y semejanza,

clara, hermosa y evidente,

para que no me olvide,

para que no me pierda,

para que me alce en guerra

cuando por doquier encuentre

el hambre, la injusticia, la ceguera.


Tanto golpearte con mi espalda

cuando embriagado en mentiras

me lanzo al vacío de mis torcidas vaciedades:

bulla, espejismos, liviandades,

mi corazón dividido en tantas partes,

acechado por oscuras aves rapaces,

casi ya ni me pertenece,

y encadenado bajo la mesa de tu generoso banquete,

yo mismo arrebatado

a donde a penas oigo los ecos de mi alma,

bebiendo solo de amargos charcos

en algún sucio subterráneo.


Aún así mi alma no muere,

y a lo lejos mi hambre parece tornarse en grito,

un levantamiento en silencio,

un intento de sublevación,

¡te necesito!

y sin saber explicarlo,

te encuentro,

tan grande,

que en Ti al fin descanso.


Me miras y recoges aliviado,

Dios enamorado,

herido y rendido sobre mis manos,

mis culpables y ensangrentadas manos,

que ahora se alzan para agradecerte,

haciéndote presente,

silencioso y fiel,

luminoso torrente,

humilde y sosegado,

donde quisiera quedarme varado.


En aquel rinconcito encendido,

tus palabras me abrazan como ardientes llamas,

abro mis ojos y te reconozco

al caer conquistado bajo tus gloriosas llagas,

para que de las mías reconciliadas

brote un torrente de agua

para la eternidad anhelada.


Contigo,

donde el tiempo se postra de rodillas,

más cerca de casa,

donde muchas veces las palabras sobran,

y me sobrepasas,

donde la eternidad encuentra rendijas puras

para filtrarse con dulzura,

y elevar mi cotidiano paso hacia tus alturas,

donde me atrapas,

al son de tu mística melodía

y mi corazón dilatas,

en el encuentro de nuestras dos almas.

miércoles, 12 de enero de 2011

más contradicciones humanas


Qué contradictorias somos las personas. Creo que es un misterio con el que nos topamos al querer comprender al ser humano. Es un elemento que no podemos dejar de considerar cuando tratamos de entendernos: y es que muchas veces hacemos lo que no queremos, y lo que queremos hacer no lo hacemos. Algunos lo pueden llamar fragilidad, otros falta de fuerza de voluntad, indecisión quizás, desorientación, qué se yo... ¿por qué somos así? ¿por qué nos es difícil hacer lo que en el fondo queremos hacer?

La que quiere dejar de comer en exceso y no puede; el que quiere dejar de ver a su enamorada como un objeto, pero en determinados momentos de "miopía" se siente esclavo de sus pasiones; aquella que quisiera esperar una relación estable y sincera, pero no se resiste a la fugacidad y emoción de una relación de una sola noche, a un travieso beso, o "tal vez algo más"; aquel que quiere dejar de ser un ogro en la casa, que quiere ser generoso, que quiere aprender a perdonar, pero ante este u otro familiar se siguen disparando encontrones llenos de impaciencia, conflicto y falta de amor;...y después de todo esto, después de ceder a mis pasiones, a mis rencores, a mis dudas o inseguridades, a mis ambiciones, a mis vicios, después de eso me siento vacío, solo, triste, insatisfecho, tal vez frustrado: "esto no es lo que buscaba", "esto no es lo que quiero"...

Tantas cosas, tantos ejemplos, en tantos ámbitos, de muchas maneras experimentamos esta "ley" en nuestro ser, tantas veces que hago lo que no quiero, y lo que quiero no lo hago... ¿por qué nos cuesta tanto? ¿qué hay dentro de nosotros que nos impide ser coherentes con facilidad?

No se, pero a este "misterioso elemento de contradicción" le puedo atribuir las consecuencia y gravedad de lo que los cristianos llamamos "pecado"... hay mucho por dialogar sobre ello, mucho por escudriñar, y con ello buscar la verdad.

Hoy en día la noción de pecado se está perdiendo, o tergiversando, a tal punto que no se comprende su naturaleza, su fuente y sus graves consecuencias. Somos asiduos consumidores suyos, y sufrimos sus malestares sin saber de él, incluso desarrollando tipos de "anticuerpos" que nos vuelven insensibles ante sus mortíferos efectos.

Es tiempo de dialogar, de buscar la verdad. ¡Cuántas personas andan buscando respuestas para comprenderse, para ayudarse y ayudar a los demás! Por ello es necesario encontrar puentes adecuados que permitan a las gentes identificar las manifestaciones de su ser y su accionar con una sana antropología que considere la realidad del pecado como un elemento sin el cual el ser humano es más enigmático de lo que ya es, dando amplia entrada a pseudo respuestas, muchas de ellas bastante lejanas a la fe.

lunes, 6 de diciembre de 2010


La muerte...

Los últimos 10 años de mi vida han transcurrido tan rápido.

Ello me lleva a pensar que los próximos 10 pasarán más rápido aún, porque la constante que percibo es que cada año pasa más rápido que el otro.

Y así sucesivamente, muy pronto miraré hacia atrás y veré sesenta o setenta vividos, bien o mal.

Y así, tan real como que ahora escribo, moriré, si es que no antes (hoy, mañana o en cualquier momento).

Es algo tan real, tan cercano, y a la vez tan desconocido.

En 100 años probablemente ningún ser humano que ahora vive seguirá viviendo... en tan solo 100 años!, ninguno. Mira a tu alrededor, el que recién nace, el más fuerte y alegre, el enfermo, todos, todos dejarán pronto carne y hueso corromperse , y el alma huirá a algún lugar... esto es tan cierto y claro, aunque muchas veces no lo sepamos o queramos ver.

¿Cómo será abrir los ojos en otro mundo?, darte cuenta que estabas dormido, cómo será reencontrarte con tus amigos, y por fin mirar sin vergüenza el rostro iluminado de Dios... ¿soportarán mis raídos ojos?

¿Cómo será abrir los ojos y encontrarme solo, eternamente solo, solo? descubrirme estúpido y engañado, sediento y sin agua, muerto pero sin poder morir más, tan solo una eternidad para añorar lo que definitivamente es irreversible... trágico llanto, ¿cómo será?

Vivir eternamente, frustrado o bendecido: ambos polos estremecen el alma de cualquiera de lo sopesa seriamente.

Eternamente significa tanto... tanto... no se puede medir... quizás cierta tendencia a prolongar mi estado actual tiñe el horizonte vasto de descontento o insatisfacción...

Voy a vivir para siempre... y siempre es algo tan incomprensible. Puedo comprender tan solo un grano de arena, pero lo que me falta es más que la arena que habita en todas las playas y mares del mundo... entonces entiendo que en verdad no entiendo aún nada de la vida, ¡misterio grande!

Es entonces que el silencio y la escucha se convierten en grandes virtudes para aquel que busca y que quiere dar pasos hacia la verdad.

No se si me iré al cielo o no, no se si seré feliz o no, no se que pasará con mi vida en los siguiente años, mi vida pende de un hilo, y lo único que constato ciertamente es la presencia invisible de la muerte, y de Aquel que tras ella existe.

Bien hacen algunos en llamarla hermana muerte, la más leal compañera.

Y el que vive bien, nada teme, y solo ve en ella el ansiado paso hacia nuestro verdadero hogar, para el tan ansiado encuentro definitivo con Aquel de quien yo provengo, en quien todo temor se disipa, cuya mirada de perdón, de paz, de consuelo, de alegría, deseo imprimir en mi memoria, sabiendo que lo que puedo imaginar es tan sólo el aroma que sus sacramentos exhalan. Imaginando aquél día en que como niño huérfano encontraré y abrazaré por fin a mi padre.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Entendiéndome

¿Quién soy? ¿Para qué estoy acá?

¿Cómo me entiendo a mi mismo? y ¿Cómo entiendo la realidad?

¿Cuántas veces me quejo de las situaciones en que me encuentro?, "no descanso como quisiera", una vez a la semana vuelve a ser lunes y eso parece nunca acabar, no tener tiempo para hacer lo que quisiera hacer: descansar, hacer deporte, ver películas, bailar, pintar, etc.

Y así parece que algunos pasamos la vida muchas veces sin hacer lo que realmente quisiéramos hacer.

Llega el fin de semana, y me digo, ¡qué bien! por fin descansaré, o podré hacer tal o cual cosa, suspiro y me alegro... sin embargo, no termino de encontrar satisfacción, vuelve a ser lunes, y parece ser una historia de resignación.

No termino de tener un pensamiento formado con respecto a lo que quiero decir. Pero creo que algunos caemos en tener una visión equivocada de nosotros mismos, y de la realidad.

Por ejemplo, cuando pienso que me merezco mi descanso, y pienso que este descanso es una especie de premio, y por tanto ese descanso (o ese hacer lo que me gusta, o lo que me da la gana de hacer) es aquello que me va a dar la felicidad que estoy buscando. Sin embargo, creo que eso no es del todo cierto.

¿Quién soy?

Creo que consiente o inconsientemente nos hacemos una idea de quiénes somos, y nuestros actos evidencian esa idea. Y no solo nuestros actos, creo que también nuestros deseos, espectativas, nuestras esperanzas, motivaciones y propósitos.

Si soy un ser hecho para el placer, entonces será ello lo que más debo buscar como descanso para mi alma, para ser feliz.

Si soy un ser hecho principalmente para consentirme a mi mismo y vivir centrado en mi mismo, en mis gustos, planes y deseos, pues entonces las necesidades de los demás no tendrán mucha relación con mi realización.

Pero, si entiendo que soy un ser hecho para el servicio, entonces sólo en el servicio mi alma encontrará un descanso.

¿quién soy? soy un servidor de los demás, en el servicio encuentro el espacio natural de mi despliegue, en el servicio saco lo mejor de mi mismo, mis dones.

Y dado que soy un servidor, ese será mi criterio para discernir qué hacer, qué priorizar, qué opciones tomar, qué buscar, qué motivaciones permitir.

De la misma manera, podemos hablar de ¿qué es la vida? ¿qué entiendo por la vida?

¿El sentido de la vida está en el placer?, o ¿está en sobrevivir?

Si eso es así, ¿cómo comprendo el sufrimiento? es incomprensible, es intolerable.

Pero ¿qué sucede si comprendo la vida y la realidad como un camino pedagógico, en donde el sufrimiento tiene su lugar, junto con la alegría que proviene de estar en sintonia con los niveles más altos que cualifican al ser humano?

¿Qué sudece si entiendo mi vida como una lucha, como un peregrinar, como un estar de paso en tierra extranjeras?

Y así, me digo a mi mismo, ¡basta ya de engreimientos!, de reclamos adolescentes, cuando se alzan tantas voces a mi alrededor, necesitadas de amor, de paz, de consuelo, hambrientas de pan, de alegría.

¡Basta de mentiras! yo soy un hombre hecho para servir, y sólo allí mi humanidad florece, y da fruto.

jueves, 11 de marzo de 2010

Descubriendo a Drexler



Hace unos pocos meses una amiga me regaló un cd de un tal Jorge Drexler.


La primera vez que lo escuché, mientras regresabamos de Chincha para Lima, no me pareció nada muy interesante.


Es más tuve una impresión de encontrarme con un pensamiento medio light, relativo, y con un discurso ideológico de trasfondo.




Poco a poco, seguí escuchándolo mientras manejaba. Hasta escucharlo realmente bien.


Ahora, trato de escucharlo seguido. Realmente me gusta mucho (algunas canciones), y por varias razones, que me hacen pensar que es un poeta y músico muy interesante, y por ello quiero compartirlo.




Si bien no tiene las características de un pensador abierto a los religioso, sí me parece una persona muy sincera y auténtica cuando escribe. De tal manera que puede plasmar en sus escritos experiencias humanas muy valiosas.




En algunos casos creo que sus conclusiones son erróneas, pero me impresiona la manera como expresa las necesidades de su interior.




Él, me parece, no teme mostrarse frágil, necesitado, sin respuestas.




Canciones como "Hermana duda", "Guitarra y voz", "Eco", o "Al otro lado del río", me parecen muy valiosas; así como otras muy ingeniosas como "Todo se transforma".




Les comento sobre "Guitarra y voz"


Ahi va la letra y el link de youtube








"¡Que viva la ciencia! ¡Que viva la poesía!Que viva siento mi lengua cuando tu lengua está sobre le lengua mía.El agua está en el barro, el barro en el ladrillo,el ladrillo está en la pared y en la pared tu fotografía.Es cierto que no hay arte sin emoción,y que no hay precisión sin artesanía,como tampoco hay guitarra sin tecnología,tecnología del nylon para las primastecnología del metal para el clavijero,la prensa, la gubia y el varniz,las herramientas del carpintero.El cantautor y su computadora,el pastor y su afeitadora,el despertador que ya está anunciando la aurora.Y en el telescopio, se demora la última estrella.La máquina la hace el hombre,y es lo que el hombre hace con ella.El arado, la rueda, el molino, la mesa en que apoyo el vaso de vino.Las curvas de la montaña rusa, la semicorchea y hasta la semifusa, el té.Los ordenadores y los espejos,tus lentes para ver de cerca y de lejos.La cucha del perro, la mantequilla, la hierba, el mate y la bombilla.Estás conmigo, estamos cantando a la sombra de nuestra parra, una canción que dice que uno sólo conserva lo que no amarra.Y sin tenerte, te tengo a vosy tengo a mi guitarra.




Hay tantas cosas, yo solo preciso dos;mi guitarra y vos.Mi guitarra y vos. (bis)




Hay cines, hay trenes, hay cacerolas, hay fórmulas hasta para describir la espiral de una caracola.Hay más.Hay tráfico, créditos, cláusulas, salas VIP, hay cápsulas hipnóticas y tomografías computarizadas, hay condiciones para la constitución de una sociedad limitada,hay biberones, hay buses, hay tabúes, hay besos, hay hambre, hay sobrepeso.Hay curas de sueño y tizanas, hay drogas de diseño,y perros adictos a las drogas en las aduanas.Hay manos capaces de fabricar herramientas con las que se hacen máquinas para hacer ordenadores que a su vez diseñan máquinas que hacen herramientas para que las usen las manos.Hay escritas infinitas palabras:sen, gol, bang, rap, dios, fin.




Hay tantas cosas, yo solo preciso dos;mi guitarra y vos.Mi guitarra y vos."






Me identifico mucho con esta canción, porque me descubro rodeado de muchas cosas, muchas. Sin embargo me sobran, me hacen más pesado. Lo único que necesito, es lo esencial:


Vos (es decir, un "otro" con quien encontrarme) y mi guitarra (es decir, esa capacidad de comunicarme, de sacar lo mejor de mí).


En el fondo, hay tanto, yo sólo necesito amar, encontrarme con otro, principalmente con el "Otro".






lunes, 1 de febrero de 2010

Quisiera tener un ideal


- “… Yo quisiera tener una cima por encima de mi cabeza, una a la cual alcanzar”

Algo parecido era una de las líneas con que “Dafne”, un personaje de la obra adaptada de “Seréis como dioses”, expresaba esa “necesidad” de “buscar” de “tener ideales”, de salir de nosotros mismos, de entregarnos a algo, a alguien, de “desplegarnos”, de desplegar nuestro interior y sacar lo mejor de nosotros.

Hace ya varios días, y semanas que ando pensando en el tema de los ideales. Y creo que hay mucho que decir, o mejor dicho, encuentro muchos ángulos desde donde tocar este tema, la “necesidad” de tener ideales.



En el extracto de la película “Enrique V” que estoy colgando, basada en la obra de Shakespeare, se puede apreciar una dimensión del ser humano que es hermosa y asombrosa. Esa capacidad de enardecer el corazón de ideales nobles, esa capacidad de gestar grandes hazañas, de hacer grandes proezas.

Cuando veo esta escena, una y otra vez (no canso de verla), y escucho al rey, convencido, alegre, y enardecido, totalmente dispuesto a gastarse y desgastarse, a dejar tan solo migajas de si mismo, a dejarse consumir por el fuego que arde dentro de él; al verlo, al ver cómo enciende aquel mismo fuego en sus compañeros (como un fuego que enciende otro fuego), hasta consolidar aquel “bando de hermano”, aquella comunidad envidiable, por la cual consideraría mi vida en nada al escuchar a alguien que combatió el día de San Crispín .

Cuando veo esta escena, una y otra vez, me digo a mi mismo: ¿Acaso este noble ardor por realizar grandes hazañas, no es una cualidad de todos los seres humanos? ¿Acaso no es propio de toda persona elevarse sobre sí misma para alcanzar una cima a lo alto? Y hoy en día, a inicio del siglo XXI, en una ciudad grande, en medio de la presión laboral, la prisa y los cambios de una sociedad globalizada e individualista, ¿es posible que viva aquello que vi, aquello del “bando de hermanos”?, ¿es posible que mi corazón viva cotidianamente lleno de grandes y puros ideales, a tal punto que lance lleno de ardor un grito de pasión que alcance al cielo? ¿Es posible gastarme y desgastarme por un gran ideal, por una misión que vaya más allá de mediocres, mezquinos, materiales, superfluos, vanos o chatos objetivos?

Yo estoy convencido de que sí es posible. Es más, es urgente responder a las grandes interrogantes y rupturas que aquejan a los seres humanos de hoy en día. Es urgente levantarnos, levantar los corazones e inflamarlos por la humanidad. Es urgente.

Basta mirarnos, basta mirar a nuestro alrededor. Es urgente una revolución. Revolucionar de verdad el mundo. La revolución del amor.

¡¡¿Qué otra cosa puede ser más hermosa que entregarnos a ello?!!

(Hay mucho por decir y fundamentalmente por hacer. Seguiré escribiendo después).

miércoles, 6 de enero de 2010

Una oración al Buen Pastor


Ayer un buen amigo me compartió unos escritos suyos muy hermosos, a manera de oraciones; aquí va uno de ellos, que con su permiso les comparto.

Se podría decir mucho del mismo, y es que creo que cuando uno, desde su desnuda fragilidad, se topa auténticamente con el profundo e insondable misterio de la misericordia de Dios, el alma no sólo se ve movida a cantar un himno de victoria y gratitud al Señor, sino que puede escuchar y descubrir con certeza su vocación a la eterna comunión con Dios y los hermanos humanos...




El Buen Pastor


Hoy descubrí qué se siente dejarse cargar,
hoy, pude descansar en tus hombros, mi Señor,
noté tu calidez y alegría al encontrarme,
cuando brillaron tus ojos;
pude distinguir tu olor…

Escuché atento cuando me hablabas al oído
y explicabas cuidadosamente, cuál es el sentido de mi vida,
de mi vocación y valoración,
así entendí, redescubrí y atesoré tus regalos,
los dones que me has dado…

Y me conmoví profundamente cuando llegando a la Casa,
junto con el resto de mis hermanos y el Padre Bueno,
ya se preparaba la fiesta,
la fiesta por haberme encontrado,
la fiesta por haber vuelto a la vida, de tu mano.

¿Sabes? hoy también descubrí que yo quiero hacer lo mismo que Tú conmigo,
lo entendí cuando me hablabas de mi…sobre cómo me pensaron junto con el Padre
y el Espíritu Santo,
para que dé fruto… fruto abundante.
Se preocuparon por sembrar en mi, esa consciencia por lo divino y espiritual,
para que más allá de mis inconsistencias, y aún con ellas,
prime el ardor por seguir tus huellas y pueda yo, conformarme contigo.

Y hoy, a tus hombros Señor,
veo que mis heridas se van sanando y sus huellas me remiten a tu amor.
Es cierto, no son los méritos míos, sino tu bondad infinita
que ha querido regalarme, el poder sintonizar contigo…
Y desde hoy, no quiero perderme jamás.

Pues quise yo, Señor, alejarme de ti, lo reconozco;
pero Tú, una y otra vez, te encargaste de recordarme quién soy;
es más, tuviste la paciencia de conducirme y prepararme,
aún cuando yo desviaba el camino, para llegar hoy aquí, con mi familia
y yo que quise negarlo…

Así, encontré también muchos aliados,
primero la gracia, tu gracia, el auxilio del Padre Eterno que me aguarda,
la fortaleza de los dones del Santo Espíritu que me abraza,
la experiencia propia de aceptar el pecado…
¡Mis hermanos!, Señor, mis hermanos, sus luchas y testimonios
Y la reconciliación, la cual voy alcanzando.

Te pido pues, Señor de mis amores, ahora que llevamos juntos el yugo,
¡No dejes que me vaya de tu lado,
que me abrace a la Cruz y a tus brazos!,
como Tú, hoy lo has hecho conmigo,
lo pido con el corazón en la mano,
pues, descubro que sólo Tú eres mi descanso.

Quiero cargar a mis hermanos, a quienes como yo estuve,
andan como ovejas sin pastor…otro Cristo ser;
y si me has concedido ser consciente de éstas necesidades,
sin duda, debe ser por algo,
dame la gracia que necesito para responder una vez que descubra tu llamado,
pues Tu Señor, lo sabes,
mi corazón arde, por que junto con la Madre
arrebatemos del fuego eterno a todos nuestros hermanos. Amén.

L.V.

martes, 10 de noviembre de 2009

mirando fijamente a un niño




Un breve texto para endulzar un martes de camino...




La vida puede ser bella,


bonita.


Un niño de dos años es bello,


su mirada es una brisa que refresca el alma.


Su voz y su sonrisa inspiran tal ternura…


Humanidad.




La humanidad es bella.


Es una blanda cera,


hermosa,


con suave aroma.


Será el amor quien dará forma a tal humanidad,


conformará el sólido interior con el calor de la entrega,


tal como Jesús,


dibujará lindos hoyuelos y sonrisas de primavera,


reflejará la luz auténtica que es Dios.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Contradicciones humanas







Así como en la vida hay cosas hermosas, a veces tenemos que beber el trago amargo del sufrimiento; el mismo que en muchas ocasiones es consecuencia de nuestra propia inconsistencia. Aquel drama de la libertad humana, y de las dolorosas contradicciones humanas.



Creo que no podemos dejar de mirar esta realidad, que en nada nos es ajena, si no que debemos comprenderla para, asi, poder iluminarla desde la fe.



He aqui entonces un duro texto, de un tal, que escribe asi:






El resplandor del sol dentro de mi corazón, es ahora tan sólo un recuerdo. Me da asco y un dolor color de tristeza recordar mi pecado. Que bajo puede caer uno cuando la ilusión del pecado lo seduce.

¿Dónde está el corazón valiente? ¿Dónde estás tú que escribes estas líneas? ¿A dónde vas? ¿Dónde estas alimento mío? ¿De dónde bebo? ¿Dónde voy a enjugar mis lágrimas? ¿Dónde voy? ¿Dónde reposará mi alma?

Sólo en medio de la noche, nada encuentro, nada quiero, solo bebo un amargo trago de melancolía y dolor. Sólo, en la noche, sólo me atormento.

Un extenso mar de brea, me ahogo en ese mar. Mi estómago se empacha con la espesa porquería que me rodea. Dentro de todo un frío acalambra mi alma. Una soledad en lo profundo. Mi alma anda sola.
Quiero llorar. Tanto, porque sufro. Y ¿Por qué? Mi pecado me quema. Hay basura en mi corazón. Y lloro por eso. Me enferma. Lloro porque no hay amor. Sólo mierda en mi alma. He dejado entrar mierda (...)






(…) Ningún anhelo o frustración, ningún momento de dolor o de alegría, ninguna experiencia espiritual, ni el aburrimiento, ni el hastío, nada, nada a podido sacarme de esta situación de traición. No he querido, he endurecido mi corazón.

Sin embargo no quiero dejar de ser humano. No quiero morir para siempre, no quiero revolverme tanto en la basura que ya no pueda distinguirme de ella. No quiero dejar de ver todo lo bello y hermoso en mi interior, no quiero hacer oídos sordos a lo más profundo de mí (aunque trato de hacerlo), no quiero que mi interior deje de clamar… amor, pureza, paz, naturaleza, Dios, eternidad, esperanza, caridad.

Sin embargo, no quiero, me aguanto, me resisto, ¿por qué? ¿qué cosa temo perder? ¿a qué me aferro? ¿A qué te aferras corazón?



martes, 3 de noviembre de 2009

Barranquito encontro un rincón en nuestro corazón




Y es que desde que empezamos a visitar este cálido pueblito de Chincha, junto con algunos amigos de esta agrupación, se han tendido dulces lazos de amor y de compromiso con quienes con alegría, entusiasmo y esperanza nos reciben y acogen en su comunidad.

Lo que más quiero resaltar es la bendición de Señor de permitir que este espacio lo podamos compartir entre grandes amigos, de tal manera que se embellece la amitad ya cocechada, y se hace más fuerte.

Que hermoso viajar con Jose Luis entusiasmados por la misión que descubrimos, coordinar con Charly todo lo concerniente al proyecto que estamos desarrollando, tener a mi lado a Cesar feliz jugando con los niños de Barranquito, pateando una pelota, en aquel hermoso aterdecer sobre la huaca, contemplando el lejano horizonte... quiero dejar esos recuerdos en mi memoria, en el lugar más especial, porque son como la compañía de un Dios que camina a nuestro lado... sobre aquella huaca, junto a la cruz del camino.

No hay duda que nuestra amistad se hace más fuerte y se ennoblece al compartir el amor por esta comunidad, por gastarnos y desgastarnos por ellos. Porque no hemos volteado el rostro ante sus heridas, no hemos cerrado los ojos, ni hemos contraido nuestro corazón; más bien, juntos, al son de misma música, lo estamos dilatando, y estamos haciendo de nuestra vida algo grande... ¡cómo explicar esto a otra persona!, si no han visto a Axel, el niño más inteligente y lider que haya visto antes, sirviendo los platos de sopa seca el sabado pasado en la noche, bajo la brillante luz de la Luna; si no han visto a Maria Alejandra, amiga nuestra, que se hacía un niño más para amar a los niños, e ir comprendiendo la vida de cañas y arena que les ha tocado vivir; si no han contemplado una puesta del sol sobre la hueca, guiados por los niños, entre el polvo y las risas que se liberan al rebote de la pelota de futbol; si no han visto cómo el joven José regresó al colegio gracias a la compañía y el consejo de Jose Luis y de Klever; si no han visto, como Michel nunca lo habia hecho, aquella multitud de niños corriendo felices hacia nuestra camioneta; si no han visto nuestra camioneta empapada en arena y dibujada por decenas de deditos que pasaron sobre ella; qué dificil describir, si no han estado ahi; cómo describir que sin Carlos, nuestro amigo ingeniero, quizas no estaríamos allí, si no han visto despertar la nobleza de su corazón; cómo describir el ardor y entusiasmo que despierta ver el compromiso, la audacia y la fuerza de Fabiola, quizas Klever y Jose Luis lo puedan explicar mejor; cómo explicar que terminamos muy cansados, después de viajar lejos, de jugar, de preocuparnos mucho, de hablar de Jesús, de llevarlo, de enseñar, de trabajar con el pueblo, y cómo explicar que después de eso somos los hombres y mujeres más felices del mundo, y quizás no nos entiendan, porque tenemos un alimento que el "mundo" no conoce; y no van a comprender un diálogo que se prolonga por la madrugada, a la luz cálida de las lámparas de la casa de Jose Luis, en torno al Señor, en torno al "fuego" que él ha encendido en nuestros corazones, y es que un fuego no duerme, y no le teme a la noche, que avanza por la madrugada fría y solitaria.
Estoy feliz de compartir con Jose Luis, con Charly, con Cesitar, amigos de hace tanto, con quienes hemos compartido quizas momentos cruciales de nuestra vida, este nuevo apostolado, para que soñemos juntos, y trabajemos con solicitud por anunciar al Señor Jesús, a tiempo y a destiempo.
Estoy más feliz aún de tener a mi lado en esta nueva empresa a mi querido amigo Klever, a Fabiola, al gran Carlos, a Mariale, Lucas y todos los que han participado de estas actividades en Chincha. Estoy feliz porque estamos viviendo con intensidad el dinamismo propio de la verdadera Iglesia, como aquella naciente, en la que lo compartían todo, y principalmente el ardor por la misión encomendada por Cristo, "Id por todo el mundo y anunciad el evangelio".

jueves, 29 de octubre de 2009

Me está velada tu presencia

Les comparto una oración que le escribi a María, nuestra Señora.
Con la sincera intención de conocerla, amarla, y establecer una profunda relación filial:

Me está velada tu presencia,
tanto te olvido,
tan poco te conozco.
Se de ti, pero conocerte, poco.
Sin embargo,
tanto te necesito.
Al mirar tu imagen, quiero amarte.
Al reconocer que eres madre,
mi madre,
se despierta en mí una nostalgia de ti,
y al verte por fin te reconozco.
Guiado por un profundo sentimiento,
que brota de la fe,
descubro cuánto necesito mirar tu rostro,
mirarte y escucharte
y al ver tu corazón,
por fin entiendo que anhelo tenerlo también así.
Sobre todo esa luz.
Tener una luz desde lo más hondo.
La necesidad de una pureza,
como la tuya,
porque deseo amar como tu Hijo,
hasta el extremo,
dando todo;
y la espada atravesada,
es la vida,
aun no lo entiendo tanto.
Solo se, que la vida no es un sueño,
ni una ilusión,
y que esa espada no la anhelo,
ni la necesito,
pero es el trago amargo,
ese espantoso sabor,
dolor,
que es abrazado por el amor,
y se hace un solo corazón,
verdaderamente humano,
tendiente hacia lo divino.
Toda tú, María.
No quiero seguir viviendo sin ti.
Quiero abrirte mi corazón
para conocerte y aprender de ti.
Oh María,
dulce y madre.
¡Enamórame con tu canto!

viernes, 23 de octubre de 2009

Dios me escucho y por eso canta mi corazón

Me da mucha alegría tener este espacio para compartir con mis amigos, y con quienes quieran acercarse al mismo. ¡Hay tantas cosas que quisiera compartir, contar, describir: tantas cosas que me sorprenden, que me alegran o me entristecen, que encienden de estusiasmo de mi corazón, que me dan miedo, que me cuestan, tanto, tantas cosas que contar.
Y me pregunto, ¿Tendré tiempo para escribir todo eso? ¿Alguien leerá lo que escribo?
Aunque parezca gracioso, ello me lleva a pensar que este espacio tiene que ser fundamentalmente un espacio para "escuchar y mirar" al otro, y asi conocer los tesoros de cada uno. Más que un espacio para comunicar, en mi caso, quisiera que sea un espacio en que pueda conocer más a mis amigos: sus sueños, sus anhelos, las cosas que dia a día les molestan, los cansan, los entristecen, saber qué los hace sonreir.

Luego de este intento de introducir mi primer texto, les quiero compartir algo. Trataré de no ser tan amplio, para que se me entienda mejor.

Creo que Dios ha escuchado mis suplicas, por un tema en concreto, y me ha contestado. Algunos quizas dirán o pensarán "Ah, por supuesto, Dios claro que escucha, ¿creías lo contrario? ¿Qué tiene de especial?"

Sin embargo, cuando me puse a pensar en la posibilidad de que de verdad Dios me habia escuchado y me había respondido, ... no se como expresarlo, es una realidad que me sobrepasa, es una invitación a una relación que despierta y lleva al máximo mi capacidad de asombro.

Hace unos meses yo le pedía a Dios que me permita ver su presencia en mi vida cotidiana. Pues lo necesitaba. Yo rezaba, participaba de los sacramentos, hablaba de él; sin embargo no estaba satisfecho, necesitaba más de él, y necesitaba ver su acción en mi vida contingente y cotidiana; necesitaba ver que él estaba cerca, amandome. No necesitaba "saberlo", necesitaba "descubrirlo", incluso existencialmente.

Pedi de verdad. Mi suplica fue sincera, y con el corazón abierto. Él me conoce.

Despues de unos meses, conversando con Mike, iba haciendo un recuento de las experiencias tan intensas que había vivido en los últimos meses y/o semanas, experiencias hermosas, que me hablaban de quién era yo, mi vocación, mi misión, y de cómo Cristo era la respuesta absoluta y total para mi vida, nada más: las misiones, el teatro de convivio, la experiencia de acompañar a otros, predicando el evangelio, esforzándome por vivir una auténtica amistad en Cristo, la bendición de ser invitado a la Asamblea Plenaria, la bendición de mi trabajo.

Me di cuenta que mediante el apostolado que hacía, y sus frutos, podía ver la presencia de Dios, en el mundo, en mi vida, en la vida de los demás.

Esta persona con la cual converso, ¡es maravilloso ser testigo de cómo va descubriendo que Cristo es el camino, la verdad y la vida!, definitivamente no soy yo, con la mano al pecho, yo doy un paso al costado y veo que es la fuerza atractiva de Cristo, su gracia, ese torrente poderoso con el que llama a todos, y con el que muestra su amor delicioso, su misericordia, su consuelo, la paz y la reconciliación.

Y yo, ¿qué hice?: colaboré con mi grano de arena, que bien pudo hacer la diferencia. Sin embargo, Dios quizo tomar mis manos heridas para su trabajo, y mi rasgado corazón para amar a los que él ama tanto.

Al ser testigo de la acción de Dios, junto a mi humilde participación, me doy cuenta de la presencia de Dios en mi vida, que él está cerca, se vale de mi muchas veces.

Es decir, Dios me ha permitido desplegarme haciendo apostolado de diversas maneras, dispuso en su providencia de las ocasiones que él quizo, y mediante ellas me mostro lo más valioso de mi, mi ideantidad y misión.

Y es tan fuerte su presencia en mi apostolado, que no me queda más que reaccionar y descubrir lo bueno que es Dios, sus delicadezas; pues me ha querido responder señalandome quien soy, y qué debo hacer.

"Señor te necesito ver, te necesito tocar, te necesito oir; yo se que no lo puedo, pero lo necesito de verdad; tú estas junto a mi, ayúdame a descubrir tu presencia con los ojos de la fe, con los oídos del discípulo, con las manos del servidor".

"Mi buen hijo, claro que estoy a tu lado, no vez como multiplico las buenas obras que realizas, no vez como me valgo de tu torpeza y sencillez para dejar correr el torrente de mi divinidad hacia los demás; no vez como te he escogido desde toda la eternidad para que seas un apostol, no vez que estás allí porque yo lo he dispuesto; no vez que soy Yo el que toca los corazones cuando tu hablas; no vez que son tus manos, pero no lo son; no vez que son tus palabras pero son las mías, no vez que es tu ardor, pero es el fuego de mi amor."

"Te necesito Señor, cada día, en cada momento y circunstancia, necesito que mi encuentro contigo en la eternidad se vuelque en un impulso por una vida santa, en un gesto de amor a tí, Señor. Necesito que la eternidad empape mi vida contingente, y que pueda hacer de mi vida fragil una sobrenatural, y que pueda comunicar esa Vida, esa Esperanza, esa eternidad a cuantos caminan sedientos, como esponjas buscando de donde beber".

jueves, 7 de mayo de 2009

BLOG

Para empezar este blog, creo que es bueno pregutarnos del por qué del mismo. Más allá de utilizar la tecnología y sus ventajas evidentes, y también intentar contribuir en algo a la presencia de propuestas constructivas en el hiperespacio, creo que es un espacio de compartir, de reflexión, de leer, opinar, estudiar de una agrupación mariana, una comunidad de amigos en el Señor, que viviendo la espiritualidad del MVC, que es la espiritualidad sodálite, buscamos ser santos.

Para los que no nos conocen, somos una agrupación mariana conformada por casi 20 personas, de distintas edades, realidades, estudios, trabajos e intereses. algunos ya se casaron, otros están por hacerlo; falta que otros terminen su universidad, otros ya están en sus postgrados....

En la diversidad, hay un solo ideal, el de conformarnos con el Señor Jesús, siendo hijos de María, hijos de la Iglesia, sirviendo a la humanidad a través del apostolado.... en resumen, tenemos la dicha de servir a la causa más hermosa.

Desde que estamos en la agrupación, hemos tenido retiros, estudio de distintos materiales de nuestra espiritualidad y de la fe de la Iglesia, iniciativas apostólicas, algunos viajes... el presente y el futuro se presenta con un horizonte lleno de esperanza, de disponibilidad al plan de Dios para nosotros.

Antes de terminar este primer "post", los invito a que escriban, aporten, compartan... como dice San Pablo, para nuestra "mútua edificación", y también para que otros puedan quizá aprender y aportar también.